El aumento de pecho con mama tuberosa requiere una cirugía especializada que no solo añade volumen, sino que corrige la forma y asimetría del pecho. Descubre qué implica y si es adecuada para ti.
Cuando hablamos de aumento de pecho con mama tuberosa, no estamos hablando de un simple aumento mamario “estándar”. La mama tuberosa es una malformación de la mama, y por eso la cirugía es más compleja: no se trata solo de poner una prótesis, sino de corregir la forma del pecho y, además, aumentarlo si así lo deseas.
Para entenderlo debes saber, qué es exactamente la mama tuberosa, qué implica operarla y qué riesgos o límites reales hay. Así podrás valorar si esta cirugía es para ti.
¿Qué es exactamente una mama tuberosa?
La mama tuberosa (también llamada mama tubular) es una alteración del desarrollo del pecho. En lugar de crecer de forma redonda y proporcionada, la glándula mamaria queda “atrapada” y aparece:
- Pecho con base estrecha (sobre todo en la parte inferior).
- Falta de volumen en el polo inferior (debajo de la areola).
- Areolas grandes, herniadas o muy abultadas, a veces mirando hacia abajo.
- Asimetría entre ambos pechos (uno más grande, más caído o más malformado que el otro).
- Surco submamario (la “línea” debajo del pecho) demasiado alto.
Muchas mujeres con mama tuberosa sienten que tienen un pecho “raro”, “en forma de cono” o que “solo tienen areola y nada de pecho debajo”. Eso, además del complejo estético, puede afectar mucho a la autoestima, la forma de vestirse e incluso la vida íntima.
Diferencia entre un aumento simple y un aumento de pecho con mama tuberosa
Aquí está una de las claves:
No es lo mismo hacer un aumento estándar que un aumento de pecho con mama tuberosa.
En un aumento estándar:
- La mama tiene una forma más o menos normal.
- Colocamos un implante (prótesis) para aumentar volumen.
- Solo ajustamos algunos detalles de la forma.
En una mama tuberosa:
- Primero hay que liberar y remodelar la glándula (abrir esos tejidos retraídos).
- Muchas veces hay que bajar o redefinir el surco submamario.
- Es frecuente tener que tratar la areola: reducir diámetro, corregir herniación.
- Después, colocamos el implante para dar volumen y una nueva forma más armónica.
Si solo pusiéramos una prótesis sin corregir la deformidad, el resultado sería un pecho más grande… pero con la misma forma tuberosa, solo que aumentado. Es decir, seguiría viéndose raro.
Por eso siempre insisto: la cirugía de mama tuberosa es reconstructiva y estética a la vez.
¿Quién es candidata a un aumento de pecho con mama tuberosa?
Normalmente recomiendo valorar esta cirugía si:
- Tienes el pecho en forma cónica, con poco volumen y areolas muy prominentes.
- Notas que “no tienes pecho debajo de la areola”, sobre todo en la parte inferior.
- Tus pechos son muy asimétricos en forma, tamaño o altura.
- Te condiciona la forma de vestir (evitas bikinis, escotes, ropa ajustada).
- Te genera inseguridad con tu cuerpo, en pareja o en tu vida diaria.
Es importante que el pecho esté ya desarrollado y estable, algo que suele ocurrir a partir de los 18 años aproximadamente.
¿En qué consiste la cirugía de aumento de pecho con mama tuberosa?
Voy a resumirte los pasos más importantes, para que entiendas qué hacemos en quirófano.
1. Estudio previo y planificación
En la consulta reviso:
- Grado de mama tuberosa (leve, moderado, severo).
- Simetría entre ambos pechos.
- Altura del surco submamario.
- Tipo de piel, elasticidad y grosor.
- Tamaño y forma de las areolas.
Con esto definimos:
- Tipo y tamaño aproximado de implantes.
- Necesidad de tratar o no las areolas.
- Si habrá que bajar el surco submamario.
- Tipo de incisión y cicatrices.
2. Incisión y acceso
Las vías más habituales son:
- Periareolar: alrededor de la areola. Muy útil si hay que corregir su tamaño o forma.
- Submamaria: en el pliegue inferior del pecho, muy escondida una vez cicatriza.
En mama tuberosa utilizo mucho la vía periareolar cuando la areola está muy herniada o agrandada, porque me permite actuar directamente sobre ella.
3. Remodelación de la glándula (lo más importante)
Este es el paso que diferencia esta cirugía de un simple aumento.
- Liberamos la glándula en la parte inferior para que el pecho pueda rellenarse por abajo.
- Rompemos los anillos de constricción que “aprietan” la base de la mama.
- En algunos casos redefinimos o bajamos el surco submamario.
Con esto conseguimos que el pecho deje de ser cónico y empiece a tener una forma más redondeada y natural.
4. Tratamiento de la areola
Si la areola está:
- Muy grande
- Muy abultada
- Herniada hacia afuera
Entonces aprovecho para reducir su tamaño y aplanarla, ajustando la piel alrededor. La cicatriz queda en el borde de la areola, donde suele camuflarse muy bien con el tiempo.
5. Colocación del implante
La prótesis puede ir:
- Submuscular (debajo del músculo pectoral): muy frecuente en pacientes delgadas o con poca glándula.
- Subglandular (debajo de la glándula): en casos seleccionados con buen tejido mamario.
El implante nos ayuda a:
- Aumentar el volumen.
- Rellenar la parte inferior del pecho.
- Dar más proyección y forma redondeada.
La elección del volumen la hacemos juntas, teniendo en cuenta tus deseos, tu cuerpo y los límites de seguridad y armonía.
Resultados esperables: qué mejora y qué no
Quiero ser muy clara con esto, porque ayuda mucho a evitar desilusiones.
Lo que sí puedes esperar
- Pechos más redondos y proporcionados.
- Mucho mejor relleno en la parte inferior.
- Areolas más pequeñas, planas y centradas (si se corrigen).
- Simetría mejorada entre ambos pechos (aunque nunca perfecta al milímetro).
- Un pecho que se ve más natural con sujetador y sin él.
Lo que no siempre se puede conseguir al 100 %
- Simetría perfecta absoluta entre los dos pechos.
- Desaparición total de cualquier irregularidad al tacto (implantes, cicatriz interna).
- Pecho “perfecto de revista”: cada cuerpo tiene su punto de partida y sus límites.
En mamas tuberosas, partimos de una malformación y eso hace que, aunque el cambio sea muy grande y normalmente muy satisfactorio, siempre haya pequeñas particularidades en la forma.
Cicatrices en un aumento de pecho con mama tuberosa
Las cicatrices dependen de la técnica que necesitemos:
- Solo incisión periareolar: alrededor de la areola.
- Periareolar + posible cicatriz en el pliegue submamario si usamos doble vía.
- En casos muy complejos, puede requerirse alguna cicatriz vertical adicional (menos frecuente).
Con el tiempo, las cicatrices suelen:
- Aclarse de color.
- Aplanarse.
- Integrarse bastante bien en el contorno areolar o en el pliegue.
Es fundamental seguir las indicaciones de cuidados postoperatorios, sujetadores, cremas y protección solar.
Riesgos y posibles complicaciones
Como cualquier cirugía, el aumento de pecho con mama tuberosa tiene riesgos. Algunos son los mismos que en un aumento estándar, y otros dependen de la complejidad de la deformidad:
- Hematomas o sangrado.
- Infección (poco frecuente).
- Problemas de cicatrización.
- Pérdida o alteración de la sensibilidad en el pezón/areola (a veces temporal, a veces permanente).
- Asimetrías residuales.
- Necesidad de retoques en el futuro.
- Contractura capsular (endurecimiento de la cápsula alrededor del implante).
Siempre lo explico con calma en consulta, porque es importante que tomes la decisión con toda la información.
Dolor y recuperación tras la cirugía
Lo habitual es:
- Dolor o presión los primeros días, sobre todo si el implante va bajo el músculo.
- Molestias al mover los brazos o incorporarte.
- Hinchazón y sensación de tirantez en la parte inferior del pecho y en las areolas.
- Moratones que van desapareciendo poco a poco.
En general:
- En pocos días puedes hacer vida relativamente normal sin esfuerzos.
- La actividad física intensa y el deporte hay que reintroducirlos de forma gradual.
- El resultado va mejorando a lo largo de los meses, a medida que baja la inflamación y se asienta la forma.
¿Es para ti un aumento de pecho con corrección de mama tuberosa?
Te puede ayudar especialmente si:
- Te miras al espejo y sientes que tus pechos no “se parecen” a lo que se considera un pecho normal.
- Evitas intimidad o ropa que marque el pecho por vergüenza.
- Has pensado muchas veces en operarte, pero te asusta tomar la decisión sin entender bien qué se puede conseguir y qué no.
- Quieres no solo más volumen, sino cambiar la forma de tu pecho.
En estos casos, la cirugía no es solo estética; muchas pacientes me cuentan después que sienten una liberación emocional muy grande.
Próximo paso: solicita consulta y resolvemos tus dudas
Cada caso de aumento de pecho con mama tuberosa es único. No hay dos mamas iguales ni dos cirugías idénticas. Por eso, lo más importante es una valoración personalizada, en la que pueda:
- Explorar tus mamas con detalle.
- Explicarte con fotos y ejemplos qué podemos conseguir en tu caso concreto.
- Resolver todas tus dudas sobre prótesis, cicatrices, riesgos y recuperación.
Si te reconoces en lo que te he contado y llevas tiempo dándole vueltas, te animo a solicitar consulta en Zaragoza o Logroño. Juntas veremos cuál es la mejor opción para ti y si esta cirugía puede ayudarte a sentirte mejor con tu cuerpo y con tu pecho.

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